Banda sonora

Le pones banda sonora a mi vida.
Yo, que en silencio siempre viví,
ahora bailo a tu son
sin perdón ni agonía.

No te cansarás de mis ojos
ni yo de mirarte
erguido ante el miedo
sin error, sin cobardía.

Las cuerdas en tus dedos
me recuerdan lo que soy,
vibrando en sintonía
tu voz y mi energía.

Tiempo no hay que guardarte
en álbumes ni estanterías.
Tiempo hay que gastarte
entre la piel a flor de miel.

Imparable corre la luz
cada vez que voy a verte.
Nada callará la risa
si voy al cielo de tu mano.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar