La resiliencia aparece
desde que tu no estás y mi vista oscurece.
Entre entrañas guardo un tesoro
que jamás nadie verá.
Es un señuelo de lo que siento,
una esperanza rota a quemarropa.
Y aún sin verte te siento
como un golpe de aire fresco
que me empapa la cara de recuerdos.
Y aún así una fuerza de dentro aparece
como un huracán, me retuerce los huesos,
y algo en mi nace.
Una luz
de nuevo
aparece.
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